
He pensado que ahora que se acercan las fiestas navideñas, con sus almuerzos y sus cenas, carnes, pescados, mariscos, polvorones, bombones y turrones varios...no nos vendría nada mal la receta de una cremita de esta rica y dulzona amiga anaranjada que la tierra nos brinda. Ya sé que hay infinidad de recetas y variantes, acompañada por especias y vegetales varios, pero esta en particular es muy ligera y sana y nos vendrá genial para compensar los excesos navideños.
Ingredientes:
1 Kg de calabaza pelada
2 zanahorias grandes
2 calabacines medianos
2 pimientos tiernos verdes medianos
1 cebolla
1 cucharada sopera de aceite
Pimienta y sal al gusto
Elaboración:
Se trocea todo y se rehoga con el aceite y una pizca de sal hasta que la cebolla se ponga un poco pocha. En ese momento se cubre de agua y se deja hervir unos 30 minutos aproximadamente. Se tritura todo con la batidora. Corregimos la sal si es necesario y añadimos un poco de pimienta molida. Podemos decorar el plato con una ramita de albahaca.
Fácil, ¿verdad?. A esta crema podríamos añadirle un poco de mantequilla en el momento de rehogar las verduras, incluso un brick pequeño de nata para hacerla aún más cremosa y sustanciosa. Pero si lo que queremos es compensar los excesos navideños no os lo recomiendo...jeje.
Aunque parezca una receta de lo más simple y sencillo (y es que realmente lo es) sale con un sabor y textura muy rico que soluciona más de un primer plato y más de una cena. Lo podemos acompañar con unas lonchas de jamón, y unos picatostes de pan para los que les sepa a poco. Y para que siga siendo ligera no hay más que tostar los picatostes en el horno en lugar de freirlos.