Ya estamos inmersos en la Semana Santa. Unos tendreis vacaciones, otros no, algunos preferireis pasar la semana en la playa o la sierra, otros en las ciudades disfrutando del arte que transcurre por sus calles...pero seguro que a todos no os gusta disfrutar, esteis donde esteis, de vacaciones o no, de unas ricas torrijas.
Mi abuela las preparaba muy ricas, de vino unas veces, otras de salmuera. A mi me han gustado siempre más las de vino, porque su sabor es más dulce, pero tampoco le hacía ascos a las de salmuera. El caso es que esta receta está hecha a ojo de buen cubero, las hemos preparado entre E. y yo, que así el trabajo se hace menos pesado y al final nos han quedado muy ricas.
Yo creo que es el dulce que más me gusta de la Semana Santa, porque los pestiños y demás dulces, me resultan muy pesados. ¿Os habíais fijado en que la mayoría de dulces de Semana Santa no llevan azúcar? Van simplemente endulzados con miel.
Ingredientes
- Pan (yo he utilizado uno de molde especial para torrijas, es más consistente y grueso, pero se puede utilizar cualquier tipo de pan, si es del día anterior mejor): 4 paquetes (unas 50 torrijas aprox. de tamaño mediano).
- Vino blanco (en particular yo he usado un verdejo, de bodegas Copaboca, que tiene un sabor fresco con un toque frutal, pero esto como todo es al gusto)
- Agua
- Miel: para la cantidad que hice de torrijas, 1 Kg
- Una docena de huevos aprox.
- Un poco de leche para rebajar los huevos (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra para freir
Preparación
- Lo primero que hacemos es rebajar el vino con agua. La proporción que he utilizado es una parte de vino por dos de agua. La medida, a ojo (con un vaso por ejemplo, echais 1 de vino y 2 de agua).
- Vamos mojando el pan en esta mezcla, por las dos caras, pero no dejeis las rebanadas en remojo que si no se os deshacen y las dejamos escurrir sobre un paño de cocina limpio.
- En una sartén vamos calentando el aceite. Batimos los huevos, yo os recomiendo que no los batais todos juntos y que vayais viendo cuanto os va pidiendo vuestro pan. Podéis rebajar los huevos con un chorrete de leche.
- Vamos pasando las rebanadas de pan por el huevo batido y las echamos a la sartén con el aceite bien caliente. Dejamos que se doren por un lado y les damos la vuelta para que se doren también por el otro.
- Sacamos de la sartén y dejamos que escurran sobre una bandeja cubierta con papel absorbente.
- Por último, preparamos el almíbar con la miel rebajada con un poco de agua. Esto a ojo y a gustos, depende de si os gusta más o menos espeso el almíbar. Dejamos que hierva y vamos removiendo de vez en cuando con cuidado para que no se vaya. Cuando tenga la consistencia que nos guste (tened en cuenta que al enfriarse va a espesar un poquito), pasamos las torrijas por dicho almíbar. Con el que sobre, rociamos todas las torrijas, dejamos templar y cuando estén frías metemos en el frigorífico.

Pues que disfruteis de la semana, de las torrijas, del sol de la playa, de los pasos...y por supuesto de las ricas recetas y postres que nos ofrece esta semana.
En mi pueblo (Castilleja de la Cuesta) esta semana se vive de forma intensa, la Semana Santa es una de las fiestas grandes, y salen las cofradías en la Madrugá del Viernes Santo, el Viernes Santo por la tarde, y el Domingo de Resurrección desde las 10 de la mañana que comienza "la Vuelta" y que es como una especie de romería que os contaré más adelante con más detalle. Estais todos invitados si quereis acercaros y conocerlo.